Como fue allí donde, hace un cuarto de siglo, descubrí el valor íntimo e inaugural de la libertad –aquí me preocupaban otros avasallamientos-, vuelvo ahí de nuevo. Con menos nostalgia. Con más rabia.
pd. Más tareas posibles: lectura del libro de conversaciones mantenidas por Carles Llorens y Clàudia Pujol con Disidentes

