Vacas
No. No me pregunten por qué. No lo sé y, si quieren que les diga la verdad, prefiero no saberlo. Lo cierto es que en el escritorio de este tinglado, de manera sistemática, aparecen como palabras clave para buscadores tres vocablos: vacas, dios, inmigración. El primero, en lugar destacado. Destacadísimo. Dicho de otro modo, la gente accede al tinglado buscando caminos para salir de casa, preguntándose por Dios y, sobre todo, intentando dar con vacas, muchas vacas.
La situación me preocupa. Yo obsesionado con lo republicano y mis potenciales lectores con lo vacuno. En fin, como les decía hace un momento, prefiero no saber las razones y, alternativamente, satisfacer, en la medida de mis posibilidades, la demanda. De hecho, creo que sólo hay un post en este blog en el que aparezcan vacas. Además, en un totum revolutum que tales rumiantes no se merecen. Es por ello que, en desagravio y para satisfacción de mis fieles seguidores, les cuelgo hoy estas hermosas, aunque algo huesudas, vacas, vaquillas y terneras de posguerra -española, claro está-, retratadas con todo el cariño del mundo por Albert-Louis Deschamps.
La casa dispone de cerdos, ovejas, mulos, asnos, bueyes… y hasta es posible que encuentre alguna gallina. Preferiría, sin embargo, dejarlo en este punto.


Así éramos. Hasta hace cuatro días. Y nuestros pueblos olían a boñiga. Y había mercados de reses. Y había tratantes. Y había matanzas. Yo aún recuerdo la primera matanza del cerdo a la que asistí en el pueblo de mi padre. Como igualmente recuerdo mi primer viaje tripulado: fue a bordo de una trilladora que tiraba un macho. Mi tío –que se llamaba Cesáreo–me había dejado la riendas durante unos minutos.
¡Vaca por Dios, don Ángel, uno intentando aportar algo interesante a la blogosfera, y mire el resultado. No se resigne, hombre, que inescrutables son los caminos del Señor (y parece que tambén los de los inmigrantes). Apostillo, si me lo permite: ¡muuu!
Saludos
¡¡Ajá!!, algo en común con el Señor Duarte. Mi foro es visitado, mayoritariamente… para buscar vacas. Pero yo sí he hablado de ellas reiterdamente y, sobre todo, tengo allá colgado un cuento que se llama Federica y que es sobre una vaca: http://www.emboscados.com/foro/viewtopic.php?TopicID=1195&page=0#10064
Y sí, así éramos, porque nuestra posguerra fue eterna. Esas fotografías, estoy por asegurar que son de los años sesenta.
jserna, sigue habiendo matanza y mercados de ganado aunque nuestros pueblos ya no huelan a boñiga. Yo recorría en pueblo donde estaban nuestras vacas con ls riendas del carro que repartía la leche (qué sensación ¿verdad?) convencida de que lo hacía divinamente, sin saber, infeliz de mí, que era la mula, ciega, la que sabía a dónde ir y dónde parar. A mi me acompañaban Colás y con Galo, los vaqueros, que no eran de mi familia, pero a los que quería mucho más que si lo hubieran sido.
Y no se preocupe, Señor Duarte, las vacas, al menos las nuestras, son republicanas y tendentes a la justicia poética. La presencia de una vaca en cualquier foro o blog, le da credibilidad y ternura. Tenemos suerte de que busquen vacas en nuestros lugares.
Me tranquiliza mucho su explicación, y me ha encantado el relato relativoa Federica.
Sólo me queda explicarme lo de Dios y lo de los inmigrantes.
Todo se andará
Feliz fin de semana!!!!
Naturalmente. Puedes usar como desees ese ¡Tachando! tan importante siempre a la hora de escribir.
Un afectuoso saludo
JJP
Desde aquí quisiera, también, mandar un abrazo a Justo Serna. En el recuerdo siempre quedan retazos de felicidad y, en ellos, del padre.