El pelotón de mosenes

En la Pamplona de 1936 los ánimos estaban caldeados. Un batallón de ardientes mosenes, dispuestos a quedarse en la retaguardia, quedan inmortalizados de esta guisa en la plaza de toros.

Siempre habrá alguien que pueda aducir que el momento era el que era y que el personal del gremio estaba siendo exterminado en la otra parte de España. Habrá quien, incluso, pueda aducir que las armas eran defensivas y que no somos lo suficientemente comprensivos. De todas maneras, convendrán conmigo que ni la pose ni el escenario resultan precisamente evangélicos.

2 Responses to El pelotón de mosenes

  1. Sin comentarios.

  2. Con tanta uniformidad dan más miedo que los milicianos. Con la Iglesia hemos topado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados con *

*

Puede usar los siguientes atributos y etiquetas HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>