A la Plaza de Abastos
de esta gran población
Piensa el ayuntamiento
hacerle una renovación.
Van a hacer una montera
de cristales de colores,
Un terno de raso verde
a todos los vendedores.
Al suelo ponerle alfombras
y a cada sacador
Un sombrero de tres picos,
su levita y su bastón.
A los carniceros y recoveros
van a vestirlos de terciopelo
Y los que ponen los baratillos
los vestirán de carne membrillo.
A los que fríen los churros
para que estén elegantes
Calzones cortos de seda,
sombrero de copa y guantes.
Y al cobrador de la renta
le pondremos un pararrayos
Y unos zapatos de orillo
porque le duelen mucho los callos.
La primera vez que oí estos tanguillos – querido Antonio, si me equivoco avísame- gaditanos fue en la voz de Chano Lobato. Pasan los años y no puedo olvidar el momento. (adenda: quizás por algo muy similar a lo que se explica aquí).
¿Se imaginan ustedes programa de actuación municipal más completo, menos dispendioso y más justificado que éste?
A la Plaza de Abastos